No es tan compleja la respuesta, pero tampoco tan simple; cuando no estamos concientes de los flujos de dinero del día a día.
Con el ex-presidente sucedieron algunas particularidades en las que por ejemplo durante la emergencia sanitaria, un país como China, logra obtener ganancias a pesar de que su productividad se detuvo prácticamente un 90%, o como las decisiones de un gobierno como el norteamericano de continuar con su capitalismo en marcha a pesar de la necesidad de tomar desiciones más inteligentes para poder mantener el flujo de caja activo y la productividad constante, decisiones como dotar de elementos suficientes antes de la llegada de dicha pandemia a sus grupos sanitarios de contención, de convencer a una ciudadanía de que aunque no considero que exista una una enfermedad como tal, debo obtener la información correcta del porque las personas mueren.
Ahora pregunto cómo se logra el equilibrio cuando se está en un punto donde la economía y la salud están en los dos extremos?
Desde la perspectiva de un capitalista si no produces no tendrás cómo pagar lo que necesitas para tu salud, pero desde el punto de vista de un profesional en salud si no estás saludable, puedes considerarte un riesgo para grupo más cercano el cual es propenso en un 50% a volverse foco del mal, a quienes amplían el círculo próximo de cada individuo.
Quien tiene la razón?
Pues a mi modo de verlo lo tiene la lógica, un tercero que se encuentra en medio de una lucha interminable. Somos agentes que dependen de ambos.
En la economía está depende de la producción y de la distribución de sus resultados en un mercado de consumo que requiere del flujo de dinero para poder abastecerse y consumir no solo lo necesario sino lo que está a disponibilidad, pero que se consume cuando tus esfuerzos no están dirigidos a lo que hay disponible y lo que estás buscando no lo encuentras en una tienda o mall?. Ponte a pensar cuanto vale la salud? Mental, física, espiritual y en concreto la tranquilidad, está última la consideramos como resultado de una sana economía personal y familiar, pero entonces preguntarnos esto es algo sano: Cuando y cuánto es suficiente?.
En este caso la respuesta es tan simple como tan curiosa, no se tiene claro para la mayoría, puesto que somos seres siempre incompletos que tratamos de llenarnos con más de lo que tal vez no necesitamos, la riqueza te da la tranquilidad de acaparar lo que no necesitas realmente, y la escaces te obliga a añorar lo que no alcanzas a abarcar; no digo que no tengamos aspiraciones de mejorar nuestra condición, pero si es necesario entender que existe un punto donde podemos estar tranquilos y estables en la balanza. Vivir es un acto de disfrutar lo que se tiene y de no abarcar o cargar la maleta con lo que no se necesita.