En la actualidad los mercados se encuentran en un punto de inflexión
el que se deben tomar decisiones de nivel privado.
Colombia tiene la oportunidad de ampliar su portafolio de inversión
social, de mejorar de manera abrupta su infraestructura de movilidad tanto en
carreteras, líneas fluviales las cuales están siendo reactivadas inicialmente
con el dragado que se está realizando del río Magdalena en el tramo entre
Barranquilla y Barrancabermeja lo que permitirá pasar de 1 millón de toneladas
a más de 6 millones abaratando los costos de transporte y la ampliación de los
proyectos de estimulación de inversión a fabricantes y productores de materias
primas de lo que se sabe aumenta la demanda, y en cuanto a las vías férreas que
están siendo desaprovechadas lo cual acusa más de 40 años de pérdidas; en
agroindustria la posibilidad de un boom económico es muy alto, más con el
proyecto del gobierno nacional “Colombia Siembra” el cual proyecta reducir las
importaciones alimenticias con la siembra de 1 millón de hectáreas dando la
oportunidad al campesinado colombiano y mejorando de manera progresiva el costo
de la canasta familiar, según lo proyectado; en tecnología es claro que nuestro
rezago es franqueable si se apoya a los grupos de investigación y desarrollo en
las universidades, de los cuales salen los empresarios del futuro.
El turismo tiene un punto a favor debido a que el incremento en la
tasa de cambio hace más atractivo que los extranjeros nos escojan como destino
debido a que es más rentable y le abre las puertas a seguir aprovechando
nuestros recursos naturales en pro del eco turismo e incrementando el comercio local.
En busca del aumento de las inversiones por parte de privados extranjeros
el tema fiscal ha sido un punto delicado debido que en relación a los costos
que y procedimientos legales que obligan en sus lugares de origen, los
empresarios internacionales buscan lugares en los que tengan que realizar menos tramitología tan onerosas que entorpecen el inicio de sus operaciones en
nuestro país, en cuanto a seguridad se espera que los alcances que se han
tenido en materia del conflicto armado se llegue a feliz término que se cumplan
los delineamientos negociados y que el ambiente se propicie para el
florecimiento de un mercado potencial de crecimiento de una economía opacada
por una guerra de más de 40 años.
La realidad del caso es que se debe tener un poco de fe, de
creencia en que nuestra situación se puede mejorar, aunque esto suena poco
ético en voz de un financiero, es primordial que se cree conciencia de la
necesidad de invertir en nuestras capacidades locales y crear metodologías de
trabajo que mejoren nuestras oportunidades de formar parte de mercados más
competitivos y en el camino lucrarnos de ello. También es importante ahora que
nos encontramos a portas de otro momento electoral que seamos consientes de que
nuestras decisiones afectan no solo nuestro futuro, sino el de nuestra descendencia
a la cual condenamos por escoger a quienes ayer y hoy por su comportamiento han
demostrado que ser corrupto paga para ellos pero no para el futuro nuestra
región; tengamos en cuenta que si reusamos a ver el contexto que nos ofrecen
ante las políticas públicas y lo relevante de sus ofrecimientos estamos a estar
ciegos al momento de escoger por quien votamos hoy ya quejarnos de aquello a lo
cual nos tendremos que atener mañana.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Agradezco sus buenos comentarios basados en el respeto y a que aporten al conocimiento de todos.